Ibercenter Gran Vía

Un centro de negocios en la Gran Vía pensado para encontrarse.
Ibercenter llevaba años en un edificio Art Decó de la Gran Vía, con unas oficinas repartidas en estancias cerradas que ya no se parecían a su forma de trabajar. Querían lugares donde sus clientes pudieran coincidir, tomar un café o atender una llamada con calma, y que el color y la identidad de la marca se sintieran en cada rincón. Gran Vía fue el primero de los tres centros que diseñamos con esa misma idea.
Abrimos la planta a través de pequeñas decisiones que separan ambientes sin cerrarlos. Los muros curvos de pavés dividen las zonas y dejan pasar la luz natural, y a su lado un banco corrido de terciopelo azul petróleo acoge las conversaciones, con mesas auxiliares de mármol y paredes en tono melocotón donde los apliques se recogen en hornacinas en arco.

Renovamos la recepción, incorporamos cabinas para llamadas y creamos una sala de coworking con mesas de trabajo, siempre en diálogo con el carácter del edificio. En la terraza, un nuevo solado de dibujo geométrico, jardineras y mesas bajo la pérgola invitan a trabajar o hacer una pausa al aire libre.
Hoy cada persona elige dónde trabajar según el momento del día, y los encuentros suceden casi sin buscarlos.













