Mesón de Paredes

Una cocina azul y un espacio abierto a cenas con amigas, sobremesas y teletrabajo.
Nuestra clienta compró esta vivienda en Lavapiés buscando un espacio propio, pero llegó dividida en estancias pequeñas que apenas dejaban margen para moverse. Necesitaba abrirla, con una cocina que formara parte del salón, un dormitorio con su propio vestidor y más almacenaje en toda la vivienda.
La cocina abierta en península es el gesto que organiza toda la vivienda, conectando con el salón sin levantar ninguna pared entre ambos. El salón se viste en azul y amarillo mostaza, los tonos que elegimos desde el principio. Reorganizamos el dormitorio para ganar un vestidor y sumamos un armario en el recibidor para completar el almacenaje.
Hoy la vivienda se adapta a lo que pida el día, una jornada de teletrabajo, una cena con amigos o simplemente descansar.
















