Monte de la Villa

Un planta entera que invita a desconectar en un chalet a las afueras de Madrid
Carlos y Carla se mudaban con sus dos hijos pequeños del centro de Madrid a un chalet a las afueras. Llegaban a una vivienda de obra nueva, con la estructura lista pero sin nada propio todavía, paredes grises, una entrada vacía y un salón sin identidad.
La pieza central es un mueble de salón diseñado por el estudio, en madera de nogal, formado por tres bloques. Dos estanterías abiertas a los lados y un módulo central que esconde la televisión. Las puertas de palillería se deslizan y cambian el ambiente del salón, todo cerrado, la televisión visible o las estanterías a la vista, según el momento del día.


Para el salón, diseñamos un mueble de almacenaje en madera de nogal, con puertas correderas de lamas e iluminación integrada: la estantería Fuji.

En la entrada, un hueco vacío se convirtió en el primer recibidor de la casa, con estanterías de obra que antes no existían. El resto de la vivienda sigue la misma línea. Las paredes se visten de pintura de cal y la piedra aparece en los detalles que le dan textura a la casa.



En cocina y salón, mobiliario de líneas limpias y materiales naturales. En los baños, en la escalera y en la habitación de juegos de los niños, el papel pintado le da a cada espacio su propio carácter.
Hoy el salón cambia de cara varias veces al día, estanterías abiertas por la mañana, televisión a la vista por la tarde, todo cerrado cuando la casa quiere silencio.
















